Dilemo.
Trabajo y Finanzas

¿De asalariado a autónomo por 2.600 €? Cuentas y riesgos reales

Dictamen publicado el 25/10/2026
¿De asalariado a autónomo por 2.600 €? Cuentas y riesgos reales
Caso planteado "Llevo tres años con contrato indefinido cobrando 1.400 € netos, pero mi empresa me ha ofrecido pasar a facturarles como autónomo unos 2.600 € al mes asegurándome que salgo ganando de sobra. Entre la nueva cuota de autónomos por ingresos reales, el IRPF trimestral y el perder mi antigüedad y el derecho a paro si prescinden de mí, no sé si realmente me compensa o me estoy metiendo en la boca del lobo. ¿Alguien que controle de fiscalidad sabría decirme con qué cifra neta real me quedaría al mes y si merece la pena asumir semejante riesgo?"

Es perfectamente comprensible que una cifra como 2.600 euros al mes suene tentadora cuando vienes de cobrar 1.400 euros netos. El salto sobre el papel parece de más de mil euros mensuales, pero tu intuición es acertada: pasar de cuenta ajena a cuenta propia con tu misma empresa suele esconder trampas financieras y legales graves. Vamos a poner los números sobre la mesa y analizar la realidad jurídica de este cambio.

La simulación fiscal: ¿cuánto te queda realmente de 2.600 €?

Cuando eres asalariado, la empresa asume un coste de Seguridad Social que tú no ves en tu nómina (aproximadamente un 30-33% extra sobre tu salario bruto). Al hacerte autónomo, ese coste y la gestión tributaria se trasladan íntegramente a tus espaldas.

Hagamos el cálculo asumiendo que facturas 2.600 euros mensuales (base imponible, el IVA no es tuyo y se devuelve a Hacienda):

  • Cuota de autónomos (RETA por ingresos reales): Para un rendimiento neto de este tramo, la cuota ronda actualmente entre 320 € y 370 € mensuales (sin contar una posible tarifa plana que solo es temporal y no refleja tu realidad a largo plazo).
  • Gestoría fiscal: Salvo que seas experto tributario, necesitarás ayuda profesional para presentar modelos trimestrales (303, 130) y resúmenes anuales. Coste medio: 60 € al mes.
  • IRPF (rendimiento neto): Tras deducir cuota y gestoría, tu rendimiento sujeto a IRPF ronda los 2.170 € mensuales. El tipo impositivo efectivo medio rondará el 18-20%, lo que supone unos 400 € a 450 € mensuales de impuestos.
  • El factor vacaciones y festivos: Como asalariado tienes un mes de vacaciones pagadas y 14 pagas (o prorrateadas) garantizadas. Como autónomo, los meses que no trabajas no facturas. Si descansas 30 días al año, divides 11 facturas entre 12 meses, lo que reduce tus ingresos medios mensuales.

Resultado neto real: Con estas cifras, tu sueldo limpio mensual real se situará en torno a los 1.550 € - 1.650 € (prorrateando vacaciones y sin imprevistos). La ganancia neta real apenas superará los 150 o 200 euros respecto a tu contrato actual.

El riesgo legal y laboral: la figura del falso autónomo

Más allá del escaso margen económico, existe un problema legal mayúsculo. Si continúas trabajando para la misma empresa, cumpliendo un horario, utilizando sus herramientas y siguiendo órdenes directas, estarías incurriendo en la figura del falso autónomo.

Esta práctica constituye un fraude laboral sancionado duramente por la Inspección de Trabajo. Para la empresa representa un alivio económico masivo, ya que logran tres ventajas a tu costa:

  • Despido a coste cero: Renuncias a tus tres años de antigüedad acumulada (equivalentes a indemnización por despido improcedente). Pueden prescindir de ti avisándote de un día para otro sin pagar un solo euro.
  • Pérdida de desempleo ordinario: Como autónomo no generas paro común. El cese de actividad para autónomos es muy restrictivo y exige justificar pérdidas económicas graves que difícilmente podrás demostrar facturando a un único cliente.
  • Cero bajas retribuidas: En caso de baja por enfermedad común o accidente, tus ingresos se desploman drásticamente y seguirás obligado a pagar cuotas fijas.

Opciones y consejo final

Ante esta tesitura, tienes tres caminos claros:

  • Rechazar la oferta firmemente: Continuar con tu contrato indefinido, donde tu estabilidad, cotizaciones, derechos y antigüedad siguen intactos.
  • Exigir una subida real en nómina: Si la empresa valora tu trabajo y tiene presupuesto para abonar 2.600 € mensuales de gasto, pídeles una revisión salarial dentro del régimen general.
  • Facturar solo como profesional independiente real: La única forma en que una tarifa de autónomo compensa los costes y riesgos es fijando un importe que cubra vacaciones, amortización de equipo e impuestos (habitualmente el doble de tu coste bruto asalariado) y manteniendo total libertad para captar otros clientes.

Conclusión: Pasar a autónomo por 2.600 euros para trabajar en exclusiva con tu empresa actual es un negocio enormemente ventajoso para ellos y muy perjudicial para ti. Estarías cambiando una sólida protección laboral por una diferencia neta mínima que se evapora con el primer día que caigas enfermo.

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